PSOE Y PP PUGNAN POR LA VICTORIA DEL 9-M
7 de marzo del 2008
Zapatero recupera los cuatro puntos de ventaja sobre Rajoy
Las espadas siguen en alto, pero a solo dos días de la votación José Luis Rodríguez Zapatero ha vuelto a situarse cuatro puntos por encima de Mariano Rajoy, la distancia media que los separaba la semana pasada, solo un punto por debajo de la que el líder socialista sacó a su oponente en las elecciones del 2004. Tras la serie de encuestas efectuadas ayer, la estimación de voto para el PSOE se sitúa en el 42,6% y la del PP en el 38,6%, según el sondeo que EL PERIÒDIC D’ANDORRA ofrece diariamente desde el miércoles, tras el segundo cara a cara de televisión.

La ampliación de la ventaja socialista en seis décimas con respecto a la jornada anterior se debe básicamente al descenso (cuatro décimas) de la estimación de voto de los conservadores. Es muy ligera pero quiebra la férrea firmeza del electorado popular en todas las encuestas anteriores efectuadas durante el periodo electoral. El ascenso del PSOE consolida la tendencia del día anterior pero es solo de dos décimas.

Con respecto a la estimación de ayer, el reparto de escaños varía muy poco. El PSOE se sitúa en la horquilla comprendida entre 161 y 165, ligeramente por encima de ayer, mientras que el PP está entre 153 y 157, que son bastantes más que en 2004 pero insuficientes para gobernar. Izquierda Unida está en cuatro diputados y las posiciones de los grupos nacionalistas se consolidan a la baja: CiU pierde uno o dos de los 10 que ganó el 2004, ERC pierde tres de los ocho y el PNV, uno de los siete.

Por primera vez en las últimas dos semanas el voto seguro al PP (el porcentaje de personas que responden que lo votarán con seguridad) ha experimentado un descenso, al pasar del 22% al 20,6%, al tiempo que el PSOE ha seguido una evolución positiva al pasar del 26,6% al 28,1%. La intención directa de voto al Partido Popular también ha sufrido merma (1,6 puntos) al tiempo que la del partido socialista ha aumentado casi un punto. Resulta chocante que a estas alturas la fidelidad de voto descienda en ambos partidos, aunque en estos dos grupos sigue estando muy por encima que en todos los demás, lo que confirma que la bipolarización de esta campaña no cesa.

La participación aumenta con respecto a anteriores estimaciones y se sitúa en el 70%, todavía muy por debajo del 77% que alcanzó en las elecciones del 2004 tras la conmoción del 11-M. La abstención será especialmente acusada en el País Vasco, donde la izquierda aberzale ha llamado al boicot. Del sondeo se colige igualmente que en comunidades escoradas hacia el PP como Madrid, Valencia o las Castillas la participación será más alta que en Catalunya y Andalucía, que fueron vitales en la victoria socialista de hace cuatro años.
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